A la hora de realizar un tratamiento de depilación láser alejandrita hemos de tener en cuenta una serie de factores. Y uno de ellos es si podemos realizarlo en verano o si por el contrario debemos aplazar las sesiones para cuando bajen las temperaturas y el sol no caliente mucho.

 

Pues bien, hay que saber que para hacer un tratamiento con láser alejandrita, la piel no debe estar bronceada. Por ello, los clientes que decidan hacerse un tratamiento de este tipo en verano o que tengan alguna sesión en estos meses estivales, tienen que abstenerse de tomar el sol o exponerse a radiaciones solares al menos quince días antes de la sesión. ¿La razón? Cuando tomamos el sol, aumentamos el nivel de melanina en la piel. La melanina, además de absorber la radiación ultravioleta del sol, también es la que absorbe la energía del láser y la convierte en calor y, teniendo en cuenta que nuestra piel tiene memoria, mantiene la activación de la melanina que se suma a la sesión.

 

Por ello, si realizamos una sesión de depilación láser alejandrita cuando la piel está bronceada, podemos aumentar el riesgo de que se produzcan quemaduras o manchas, porque hay un exceso de melanina en la piel. De esta manera, el tratamiento puede que no sea todo lo satisfactorio que deseemos.

 

 

Pero y después de una sesión de depilación… ¿podemos exponernos al sol? No es recomendable hacerlo, pero si lo hacemos lo mejor es ponernos un factor de protección total o muy alto en la zona en la que hemos realizado la depilación láser alejandrita. Si nos metemos en el agua, hay que recordar que debemos volver a poner crema cuando salgamos.

 

No obstante es importante saber que no todas las zonas de nuestro cuerpo las exponemos al sol. En estos casos, no hay ningún problema en realizar la depilación láser aunque sea verano. Hablamos de zonas como las ingles, las axilas o el pecho en el caso de las mujeres.

 

Otra cuestión que hay que tener en cuenta a la hora de depilarnos con láser alejandrita es que tampoco podemos recurrir a los métodos de bronceado artificial como las cremas autobronceadoras o los bronceadores que contengan pigmentos colorantes. Estos productos aumentan el tono de la piel y por tanto, igual que con el sol, se puede aumentar el riesgo de quemaduras solares.

 

Eso sí, entre diez y quince días después de la sesión de depilación, la piel recupera su tono y sus características normales y por tanto ya podemos tomar el sol con tranquilidad, aunque siempre utilizando cremas con un factor de protección adecuado a nuestra piel.

 

No olvidemos que nuestra piel es nuestra carta de presentación y debemos cuidarla al máximo y más en verano, cuando la radiación del sol es más elevada. Como veis lo mejor es evitar el sol cuando realicemos el tratamiento y entre diez y quince días antes y después de cada sesión. Una vez pasado este plazo, podemos exponernos al sol sin problema, aunque eso sí, con protección. Sabiendo estos datos, podemos espaciar nuestras sesiones de la manera que mejor nos convenga y mejor se adapte a nuestras necesidades. Recordad que si estáis buscando un tratamiento de depilación láser alejandrita en Valencia, Clínica Demela es vuestra mejor opción. Contamos con personal médico especializado que os aconsejara y os asesorará en todo momento sobre qué tratamiento es el más adecuado y como debéis llevarlo a cabo.

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